Se reactiva la búsqueda de una joven desaparecida hace 27 años: el enigmático caso de Roberta Martucci

La desaparición de Roberta Martucci, una joven italiana de 28 años, oriunda de la localidad de Ugento en la región de Puglia, sigue siendo un gran misterio. La última vez que se comunicó con su familia fue el 20 de agosto de 1999, el día que debía llegar a cenar después de verse con sus amigos, pero nunca llegó.

Aunque pasaron 26 años, su familia sigue comprometida en la búsqueda de la verdad, después de tres procesos judiciales que lejos de arrojar luz, generaron más interrogantes.

La autopsia psicológica de Roberta Martucci

En el programa de televisión Chi l’ha visto? que se emite por la Rai 1, centraron la última emisión en este caso. Enseguida surgieron nuevas pistas y un reciente rastrillaje que reaviva las esperanzas de los familiares.

La calurosa tarde que desapareció, Roberta viajaba en su propio auto, un Fiat Uno blanco, vestida con una falda floral negra, una chaqueta gris y tacones altos.

El misterio detrás de la desaparición de Roberta Martucci. (Foto: Facebook)

Dijo que iba a Gallipoli, Via Genoa, a una fiesta con dos amigas. Llamó a una de sus hermanas, Lorella Martucci, para decirle: “Ya voy”, las últimas palabras que escucharon de ella. Después de eso, solo silencio.

A los cuatro días apareció su auto abandonado en plena calle en Via Genova, Gallipoli, sin las llaves. En el asiento estaba la chaqueta que llevaba puesta esa noche.

La primera hipótesis que analizaron las autoridades locales tras la radicación de la denuncia fue una fuga planeada y voluntaria, pero se descartó por los testimonios y la falta de pruebas de que estuviese descontenta con su presente.

Su familia incluso realizó una “autopsia psicológica” durante la investigación. La criminóloga Isabel Martina, asesora de la familia, lo explicó en diálogo con Corriere della Sera: “No tenía motivos para suicidarse ni desaparecer; había empezado recientemente un nuevo trabajo que amaba mucho; había roto recientemente con su novio de toda la vida, con quien se suponía que iba a casarse, y había comenzado una nueva relación”.

Los vaivenes de la investigación sobre la desaparición de Roberta Martucci

Roberta era la menor de cinco hermanas. Lorella, su hermana, dijo en el programa televisivo: “Era una chica tranquila, no fumaba, no bebía, no tenía adicciones y trabajaba en un centro de asistencia para ancianos”.

Para nosotros, no hay duda: fue asesinada. Y seguiremos adelante pidiendo se que reabra la investigación una vez más”, sentenció.

En 2016 recuperaron los archivos originales. Hasta entonces la única pista eran las dos amigos que habían quedado en ver a Roberta por la noche para ir a una fiesta. “Había conflictos emocionales entre los tres, por lo que sus testimonios divergían”, indicó la criminóloga.

“Era más que un caso sin resolver, casi 2.000 páginas, un verdadero laberinto con versiones contradictorias”, sostuvo. Entre las pruebas se encontraba una nota manuscrita, que apareció 48 horas después de la desaparición, y decía: “Hola, soy Roberta y quería informarles que estoy viva”.

Otra carta llegó al juzgado después, con el siguiente mensaje: “Solo sus dos amigas saben la verdad; me disculpo, pero Roberta está muerta”. Los detectives sospecharon del exnovio e incluso de una relación homosexual con sus dos amigas, pero ninguna vía de investigación dio frutos.

La difusión en "Quién la vio?", el programa de TV italiano, reavivó el caso de Roberta Martucci.

El caso se cerró por segunda vez en 2015. Hasta que en 2019 llegó nueva información. “En la historia de Roberta había una persona que siempre regresaba, así que empezamos a comparar todas sus declaraciones a lo largo de los años”, reveló Martina.

El cuñado, el sospechoso

Un familiar de Roberta, un hombre de 62 años, cercano a la familia, fue investigado y acusado de homicidio voluntario y ocultación de cadáver.

“Una de las dos amigas dijo que estaba muy molesta con uno de los familiares, que fue su cuñado mucho años. Tenía problemas con esta persona desde que ella tenía 16 años porque él la molestaba y la acosaba”, detalló la experta.

En abril de 2021, la magistrada encargada de la investigación, Elsa Valeria Mignone, formuló la petición de archivo del caso y de las potenciales responsabilidades del sospechoso, contra lo cual el abogado de la familia Martucci presentó su firme oposición.

Roberta Martucci tenía 28 años cuando desapareció en 1999. (Captura de video)

“Son meras sospechas y conjeturas sobre el sospechoso”, argumentó la jueza Mignone, que liberó al imputado, quien tuvo un intento de quitarse la vida en 2018 mientras gritaba que no tuvo nada que ver con la desaparición.

Se consideró poco fiable la posibilidad de una “reacción violenta” por parte del sospechoso, y “no significativa” la circunstancia de que él tuviera posesión de las llaves y los documentos de matriculación del Fiat Uno de Roberta, encontrado cuatro días después de su desaparición, vehículo que casualmente fue inmediatamente destruido tras su liberación.

La posible inspección por georradar de la casa de verano de la familia del sospechoso en Torre San Giovanni, que sería meramente exploratoria, también se consideró innecesaria. En 2022 el caso volvió a archivarse.

La nueva pista, a 27 años de la desaparición

“Trabajar en un caso sin resolver, en una desaparición, significa rebobinar una cinta rota abruptamente y revivir fragmentos de vida que pertenecen a alguien que nunca has conocido, pero pronto sentirte cerca, como si hubieran sido parte de ti para siempre”, manifestó la criminóloga.

“Te sumerges en sus silencios, en sus por qué, escuchas a quienes la amaban, y entiendes que no se trata solo de ‘desaparecer’, que son vidas, emociones, lazos que siguen viviendo y gritando un pedido de verdad”, remarcó, antes de dar a conocer las novedades en un emotivo posteo en su cuenta de Faceboook.

La familia de Roberta Martucci exigió un nuevo rastrillaje y la policía accedió. (Foto: Captura de TV)

El lunes 9 de marzo se realizó una inspección con perros rastreadores entre Mancaversa y Torre Suda, con el apoyo de la Asociación Penélope, filial de Puglia. Lejos de los tribunales, gracias al impulso de la familia, que nunca dejó de buscar durante casi tres décadas.

Agentes de protección de unidades caninas de Bari inspeccionaron un tramo de costa entre Mancaversa y Torre Suda, en el bajo Salento. La investigación surge de un testimonio que salió a la luz tras las repercusiones del programa de televisión en las redes sociales.

“Una mujer dijo que vio una especie de tumba de piedras, del que emanó un olor fétido durante meses, un detalle que no había relacionado con la desaparición de Roberta hasta que vio este documental y se dio cuenta de que las fechas coincidían”, explicaron los familiares.

La familia Martucci ya había instado a la Fiscalía de Lecce a que iniciara investigaciones en la misma zona, pero no recibió respuesta luego de que el único sospechoso, el cuñado de Roberta, fuese absuelto de todos los cargos.

Los agentes de protección animal elaborarán un informe técnico que la familia tiene intención de presentar de nuevo a los investigadores para evaluar la necesidad de una investigación más exhaustiva.

Fuente: www.clarin.com

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